La importancia para tu salud

Para contextualizar un poco su importancia es propio decir que ya a principios del siglo XX científicos de la talla del Dr. Otto Warburg, premio Nobel de medicina y fisiología (1931) por su trabajo presentado sobre el proceso de respiración celular “The oxigen transferrin ferment of respiration”, decía que donde hay acidez o acidosis hay mala oxigenación celular y donde hay poco oxigeno hay acidez. Esta investigación le sirvió más adelante para postular su teoría sobre el origen del cáncer. 

En 1937, Albert Szent-Györgyi, premio Nobel por descubrir la vitamina C dijo su célebre frase:


“El cuerpo es alcalino por diseño, sin embargo sus funciones y metabolismo son acidificantes”.

Lo que significa que, por un lado, el cuerpo para funcionar correctamente debe estar ligeramente alcalino y para ello necesita un combustible alcalino que es necesario obtener de los alimentos, del agua y del oxígeno del aire que respira. Y, por el otro, que a la vez todas las células del cuerpo están constantemente eliminando grandes cantidades de desechos tóxicos o metabolitos ácidos que debe expulsar vía orina, heces, respiración y sudor.

Hasta aquí todo es perfectamente normal y como muchos apuntan uno no debería preocuparse por ello ya que el propio organismo se regularía a sí mismo de forma natural. Y lo cierto es que es verdad. Pero el problema radica en que en la actualidad, debido a nuestro estilo de vida estresado y antinatural, con comidas procesadas, poco equilibradas, acidificantes y llenas de aditivos, además de poco ejercicio y contacto con la naturaleza esta balanza se desequilibra con facilidad hacia el lado ácido con todo lo que ello conlleva. Un terreno ácido y con poco oxigeno predispone a padecer cualquier enfermedad, dolencia y/o malestar tanto físico como emocional.

En octubre del 2009, un estudio llevado a cabo por la prestigiosa Universidad de  Cambridge, llamado Acidosis inducida por la dieta: ¿Es real y clínicamente relevante?  publicó en la altamente respetada Revista Británica de Nutrición (The British Journal of Nutrition) la siguiente afirmación:

“La investigación disponible demuestra convincentemente que la acidosis inducida por la dieta es un fenómeno real, y que tiene un efecto fisiopatológico clínico a largo plazo significativo, que debería reconocerse y contrarrestarse potencialmente por medios dietéticos”.

Es importante mencionar que existen innumerables estudios científicos serios llevados a cabo en Universidades prestigiosas, como este que mencionamos, en los que se pone de manifiesto la relación directa entre la alimentación y la salud, así como entre el necesario equilibrio del pH y la salud.

En cualquier caso, es importante decir que la dieta alcalina es más que una dieta, realmente es un estilo de vida que incluye no sólo la alimentación adecuada para mantener el equilibrio del pH, sino también el equilibrio de las emociones y el correcto manejo del estrés, ejercicio físico, descanso suficiente, etc.

 

Descubre qué alimentos son alcalinizantes y cuáles acidificantes aquí.